
Históricamente la comunicación móvil estaba reservada solamente a las transmisiones punto-multipunto, con grandes distancias a cubrir. También era útil en situaciones en las que la geografía dificultase en exceso el despliegue de cables, utilizándose entonces para transmitir fundamentalmente radio y televisión.
Por el contrario, las comunicaciones telefónicas utilizaban cables. Todo esto nos lleva a la actual situación, en la que ya no está tan claro cuando es mejor una u otra opción.
En cuanto a las comunicaciones móviles de telefonía, no aparecen comercialmente hasta finales del siglo XX. Los países nórdicos, por su especial orografía y demografía, fueron los primeros en disponer de sistemas de telefonía móvil, eso sí, con un tamaño y unos precios no muy populares. Después llegaron la telefonía móvil digital, las agendas personales, miniordenadores, laptops y un sinfín de dispositivos dispuestos a conectarse vía radio con otros dispositivos o redes.
Finalmente, la unión entre comunicaciones móviles e Internet, se convirtió en el verdadero punto de inflexión en ambas, logrando una repercusión paradigmática en la sociedad.
La historia de la telefonía celular cuenta que la empresa AT&T introdujo el primer servicio telefónico móvil. Fue en Estados Unidos el 17 de junio de 1946 en San Luis, Missouri. El sistema operaba con 6 canales en la banda de 150 MHz con un espacio entre canales de 60 KHz y una antena muy potente. Este sistema se utilizó para interconectar usuarios móviles con la red telefónica pública, permitiendo así, llamadas entre estaciones fijas y usuarios móviles. Un año después, el servicio telefónico móvil se ofreció en más de 25 ciudades de los EE.UU. con unos 44 mil usuarios en total. Aunque había en esa época alrededor de 22 mil personas más con la intención de uso en una lista de espera de cinco años.
El desarrollo fue relativamente rápido y comenzó a expandirse por el mundo. Un sistema comenzó a operar en mayo de 1978 en Arabia Saudita, otro en Tokio en diciembre de 1979 y el primero en Argentina en 1981.
La masivización se da, a nivel mundial, a mediados de los años 80. Para ejemplificar el desarrollo del mercado, la industria celular creció de menos de 204 mil suscriptores en 1985 a casi 2 millones de usuarios en 1988 en EE.UU.
Las antenas de telefonía celular móvil llegan a Rosario a principios de 1998, y desde ese momento comienza una situación de tensiones entre los diversos protagonistas. Este escenario continúa en la actualidad. Existen contradicciones entre las leyes, la sociedad y el sistema. Por un lado se hallan grupos de ambientalistas que rechazan la tecnología celular por creerla nociva para la salud humana, y por el otro están los que defienden a la telefonía móvil, por considerar que es la herramienta más avanzada y generalizada de acceso al la información.
Ambos fundamentalistas insisten en mantener posturas intransigentes. Los primeros basados en estudios y relevamientos que demuestran un crecimiento de enfermedades oncológicas producto de las radiaciones que se emanan de las antenas. Los otros sostienen que el sistema de comunicación es inocuo, de acuerdo al último informe que dio a conocer la Organización Mundial de la Salud en el año 2006, en el que declara que: “No existen pruebas científicas convincentes de que las débiles señales de radiofrecuencia, emitidas por estaciones base y redes inalámbricas causen efectos adversos a la salud”. Evidentemente, ni uno ni otro grupo, puede o tiene pruebas certeras, concretas y comprobables de que la telefonía celular cause o no perjuicios para los seres humanos.
Mientras tanto, las empresas de telefonía celular siguen aumentando sus carteras de clientes en todo el mundo, y en Rosario no son la excepción. Según diversos informes proporcionados por las prestadoras de la ciudad, ya se ha superan el millón y medio de líneas vendidas, y por tal motivo estas empresas se ven obligadas a instalar nuevas antenas que permitan el correcto funcionamiento del servicio.
En este sentido, para garantizar la seguridad de la población, realizar los controles que certifiquen el correcto procedimiento en la instalación de estructuras de antenas y ejercer el poder de policía, la Municipalidad puso en marcha en el 2004 el Programa Antena. Éste está integrado por representantes de distintas áreas, y depende de la Dirección General de Obras Particulares. A pesar de estar incluido dentro del presupuesto municipal y contar con recursos económicos, genera muchas dudas el servicio que brinda, ya que su correcto funcionamiento esta en tela de juicio.
Por el contrario, las comunicaciones telefónicas utilizaban cables. Todo esto nos lleva a la actual situación, en la que ya no está tan claro cuando es mejor una u otra opción.
En cuanto a las comunicaciones móviles de telefonía, no aparecen comercialmente hasta finales del siglo XX. Los países nórdicos, por su especial orografía y demografía, fueron los primeros en disponer de sistemas de telefonía móvil, eso sí, con un tamaño y unos precios no muy populares. Después llegaron la telefonía móvil digital, las agendas personales, miniordenadores, laptops y un sinfín de dispositivos dispuestos a conectarse vía radio con otros dispositivos o redes.
Finalmente, la unión entre comunicaciones móviles e Internet, se convirtió en el verdadero punto de inflexión en ambas, logrando una repercusión paradigmática en la sociedad.
La historia de la telefonía celular cuenta que la empresa AT&T introdujo el primer servicio telefónico móvil. Fue en Estados Unidos el 17 de junio de 1946 en San Luis, Missouri. El sistema operaba con 6 canales en la banda de 150 MHz con un espacio entre canales de 60 KHz y una antena muy potente. Este sistema se utilizó para interconectar usuarios móviles con la red telefónica pública, permitiendo así, llamadas entre estaciones fijas y usuarios móviles. Un año después, el servicio telefónico móvil se ofreció en más de 25 ciudades de los EE.UU. con unos 44 mil usuarios en total. Aunque había en esa época alrededor de 22 mil personas más con la intención de uso en una lista de espera de cinco años.
El desarrollo fue relativamente rápido y comenzó a expandirse por el mundo. Un sistema comenzó a operar en mayo de 1978 en Arabia Saudita, otro en Tokio en diciembre de 1979 y el primero en Argentina en 1981.
La masivización se da, a nivel mundial, a mediados de los años 80. Para ejemplificar el desarrollo del mercado, la industria celular creció de menos de 204 mil suscriptores en 1985 a casi 2 millones de usuarios en 1988 en EE.UU.
Las antenas de telefonía celular móvil llegan a Rosario a principios de 1998, y desde ese momento comienza una situación de tensiones entre los diversos protagonistas. Este escenario continúa en la actualidad. Existen contradicciones entre las leyes, la sociedad y el sistema. Por un lado se hallan grupos de ambientalistas que rechazan la tecnología celular por creerla nociva para la salud humana, y por el otro están los que defienden a la telefonía móvil, por considerar que es la herramienta más avanzada y generalizada de acceso al la información.
Ambos fundamentalistas insisten en mantener posturas intransigentes. Los primeros basados en estudios y relevamientos que demuestran un crecimiento de enfermedades oncológicas producto de las radiaciones que se emanan de las antenas. Los otros sostienen que el sistema de comunicación es inocuo, de acuerdo al último informe que dio a conocer la Organización Mundial de la Salud en el año 2006, en el que declara que: “No existen pruebas científicas convincentes de que las débiles señales de radiofrecuencia, emitidas por estaciones base y redes inalámbricas causen efectos adversos a la salud”. Evidentemente, ni uno ni otro grupo, puede o tiene pruebas certeras, concretas y comprobables de que la telefonía celular cause o no perjuicios para los seres humanos.
Mientras tanto, las empresas de telefonía celular siguen aumentando sus carteras de clientes en todo el mundo, y en Rosario no son la excepción. Según diversos informes proporcionados por las prestadoras de la ciudad, ya se ha superan el millón y medio de líneas vendidas, y por tal motivo estas empresas se ven obligadas a instalar nuevas antenas que permitan el correcto funcionamiento del servicio.
En este sentido, para garantizar la seguridad de la población, realizar los controles que certifiquen el correcto procedimiento en la instalación de estructuras de antenas y ejercer el poder de policía, la Municipalidad puso en marcha en el 2004 el Programa Antena. Éste está integrado por representantes de distintas áreas, y depende de la Dirección General de Obras Particulares. A pesar de estar incluido dentro del presupuesto municipal y contar con recursos económicos, genera muchas dudas el servicio que brinda, ya que su correcto funcionamiento esta en tela de juicio.
MAPA DE ANTENAS EN ROSARIO (PROYECTO ANTENA)
Son más de 50 las antenas irregulares en la ciudad.

Hola! Más que interesante tu trabajo. Voy a leer con detenimiento toda la valiosa informaciòn que posteaste . Estoy a pocos metros de una de esas antenas y quiero hacer algo al respecto. Gracias
ResponderEliminarviejo el blog, pero te dejo un comentario
ResponderEliminarTenes horno a microondas en tu casa?
si la respuesta es "si", yo no me preocuparia por las antenas celulares